Un par de aragoneses en el Congreso de ERC
¿Ser invitado al congreso de una organización política, (qué pereza) para qué sirve?
Cuando entro en el cónclave, los cientos de pensamientos impiden que me coordine con la voz de megáfono, anunciando mi nombre, el de Estado Aragonés, y la imagen de la pantalla gigante enfocándome por el pasillo central.
Desde las sillas, por todos lados aplausos y sonrisas, si hubo algo amargo se quedó atrás, en las entrañas de las ponencias, con sus aceptaciones y renuncias. Estamos invitados todo tipo de partidos políticos, asociaciones, personalidades, hasta mi querida Luisa, alcaldesa de Sant Boi de Llobregat y presidenta del PSC, se planta delante de mí; y venga fotos y más fotos.
En la comida, se habla de cosas intrascendentes, o no, eso va en cada uno.
El compañero Guillén Forcada, y Lorena López de La Calle, presidenta de ALE, charlan de lo que hay y lo que vendrá. Asimismo, con varios dirigentes de ERC comenta pros y contras de la situación política.
Yo, frente a Tesh Sidi diputada de Más Madrid, nos dedicamos a despotricar de las películas musicales, empezando por La La Land y siguiendo por el Joker. ¡Ah! Además, tenemos tiempo de mancharnos las manos de barro, cuando me explica los problemas de la población saharaui, no sólo en la R.A.S.D. sino aquí en las Españas.
¿Conclusión?, Toda reunión de personas sea cual sea el motivo, es positivo. Miradas, palabras, solidaridad y pasión.
Andrés Castro
Militante de Estau Aragonés